UNA PRIMAVERA FRESCA Y LLUVIOSA

jardin viñedo en Menade

La añada 2018 será recordada por las precipitaciones registradas durante todo el ciclo vegetativo, particularmente durante la primavera y por las tormentas del verano.

 

Hasta el momento han caído 600 litros por metro cuadrado, el doble de un año normal, por los viñedos tienen reservas de agua más que suficientes después de un ciclo de extrema sequía.

 

La humedad está causando problemas de condensación en el viñedo, que viene dada por tres factores: el rocío de por la mañana, la lluvia y el calor que desprende el suelo durante la noche (evapotranspiración).

 

Esta situación conlleva la aparición de enfermedades como el mildiu y la botrytis, por lo que cada 10 o 12 días se realizan tratamientos con el fin de prevenir las enfermedades.

 

Tratamientos contra el mildiu

 

Marco está tratando con bentonita, un mineral, con el fin de reducir dicha humedad; así como con infusiones de suero de leche y cola de caballo para evitar el oídio y el mildiu.

 

Este año, debido al agua, las plantas presentan una gran cantidad de follaje. Marco decidió no despuntar, tan sólo eliminar las hojas viejas, porque las hojas nuevas son vitales para el correcto desarrollo del ciclo vegetativo. Las hojas jóvenes son las responsables de realizar la fotosíntesis y alimentar a los racimos para su crecimiento.

 

La previsión es que los racimos sean más grandes que una cosecha normal, por lo que habrá que prestar atención en la decisión de vendimia ya que, debido a que también está siendo un año fresco, será fundamental encontrar el momento óptimo de maduración.

 

Una de las preocupaciones de cara la recolección será la aparición de botrytis, sobre todo cuando comience el envero. Como todos los años, los viñedos atacados por botyitis, lo fueron como consecuencia de contaminaciones tempranas del hongo antes del cierre del racimo. El hongo permanece latente hasta que en septiembre reinicia los ataques desde el interior del racimo, siendo imposible su control.

 

Tras los primeros controles de maduración y de la acidez, la cual se controla en Menade mediante la cata de zarcillos, Marco cree que los vinos de la añada 2018 serán “vinos vivos, con acideces elevadas, más longevos, hasta febrero o marzo no estarán asentados”